¡No me cortes!
¡No me cortes, visitante!
no me alejes del rosal,
que mis pétalos se mueren
con mayor celeridad.
Aunque me pongas con agua
entre la plata y el cristal,
yo seguiré estando triste
llorando por mi rosal.
El capricho de los hombres
le hace a la rosa llorar,
hace sufrir a su rama
y hasta el tronco del rosal.
Cariño mío
Cariño, cariño mío,
cariñito de mujer,
yo no sé que regalarte
que nunca te regalé.
Lo primero fue mi vida,
lo segundo fue mi ser
y lo tercero será la gloria
cuando la pueda coger,
para que siempre recuerdes
el amor de tu Manuel.
Sana dignidad
Todo aquel que no posea
una sana dignidad,
que no se acerque a la sangre
ni al sudor de los demás,
ni a los frutos que procuran
para bien o para mal.
Si lo hace será reo
en mayor intensidad,
Dios nos dio inteligencia
y nos dio la libertad,
y también nos dio conciencia
para apartarnos del mal.
Este don está latente
en el ser en general,
y en las manos de la gente
está la guerra y la paz.
Es la guerra quien mantiene
al cruel Satanás,
es la paz la que florece
en la sana dignidad,
de los seres que se gozan
con el bien de los demás.
Humilde soñador
Poesía que defiendes
la verdad de la razón,
vas llorando, vas cantando
alegrando el corazón,
y en tus estrofas sembrando
las semillas del amor.
Quien te quiera y quien te estime,
quien aprecie tu valor,
sin saber de donde viene
le darás tu bendición.
Tú regalas lo que tienes
eres perfume de flor,
eres alas del alma
de este humilde soñador.
Te dedico vida mía
Con mi lápiz en mi mano
y el sentir del corazón,
te dedico vida mía
mis poemas del amor.
Yo te quiero y no te olvido
yo soy velero mayor,
quiero navegar contigo
quiero que seas mi timón.
Tesoro de mis bodegas,
viento en mi vela mayor
y en el surcar de los mares
mis cartas de navegación.
Gran naturaleza
Aprende amigo estudiante
de esa gran naturaleza.
Aprende tú gobernante
de la tierra y sus proezas.
Aprende de los insectos
de esas sencillas abejas,
cómo defienden su reino,
cómo generan riquezas
porque gobierna su reina
con sabia naturaleza,
por el instinto divino
que es timón en su cabeza.
Sin miedo ni desatino
hay que ser fiel al destino,
que te puso en el camino
tu sabia naturaleza.
Sabia Naturaleza
La naturaleza es sabia
del cielo su proceder,
el hombre no la conoce
y es la desgracia de él.
Es la mar de generosa
es la madre del querer,
nunca perdona una ofensa
pero nos dá de comer.
Con su actitud nos enseña
lo que tenemos que hacer,
en el reino de sus plantas
tiene el libro del saber.
Tiene el libro de la vida,
para el que quiere entender
que su gran sabiduría
crece poco en el papel,
ni en la mente de los hombres
porque no quieren leer,
en la escritura de las plantas
que está el espíritu del bien.
Hermosa naturaleza
Hermosa naturaleza
que el mundo infame te hiere,
porque ni sabe ni quiere
ver tu fuente de proezas,
No ve tu fuente del amor
de inagotable riqueza.
Escritura del Creador
te llamas Naturaleza.
El hombre de desestima
porque no ve tu grandeza,
aunque te arrasen y quemen
triunfas tú Naturaleza.
Fuente de sabiduría,
fuente de amor y nobleza,
eres pan de cada día.
¡Bendita Naturaleza!
Agobio
¿De qué sirve al Rey ser Rey
y al Papa Su Santidad,
si al nacer no hay diferencias
y al morir nos pasa igual?.
¿Por qué este agobio de vida
de luchas y rivalidad?.
Si después de un breve tiempo
que lo empleamos tan mal,
todo lo que es de la tierra
a la tierra volverá.
Tierra buena, tierra santa
tierra que todo lo das,
tierra que nada nos pides,
tierra que bien nos recibes
cuando la vida se va.
La vida es la semilla
que germina sin cesar.
Al llegar su plenitud
empieza la cuenta atrás,
al fin ocupando el sitio
de su originalidad.
Enfrentado al mar
Rosa hermosa perfumada,
no te apartes de mi vera
que las olas de la mar
son bastante traicioneras.
Es el mar inteligente,
le gustan las cosas buenas,
por eso el pillo quería
quedarse con mi morena.
Pero a mí se me encresparon
las arterias y las venas,
porque él ya tiene bastante
con sus miles de sirenas.
Yo tan solo conservo
esta rosa hermosa y buena,
yo no quiero consentir
que se hunda en tus arenas.