Cuando sueño

Cuando me acuesto de noche
y abro el libro del pensar,
yo me duermo muy contento
siendo río y tú la mar.

Sueño con ser marinero
y en tus senos navegar,
hacer contigo un crucero
en el fondo de tu mar.

Para sembrar un lucero
en tus piernas de coral
que con la gracia del cielo
sea un consuelo terrenal.

Para el bien del mundo entero
y del hombre en general,
de esos que hay que se niegan
a pensar y a soñar.

Si quieres

Si quieres luz en tus ojos
deja que encienda mi vela,
en el centro de tu cuerpo,
dónde tienes la lumbrera.

Donde tú tienes un sol
que tiene al mundo en tinieblas.
Un sol que nunca se acaba
y tiene apagada mi vela.

Yo no puedo alumbrarte
por mucho que yo te quiera
estoy hambriento y sediento
de esa infinita lumbrera.

Por miedo y por vergüenza
tiene apagada mi vela.
Tiene tus ojos sin luz
de esa infinita lumbrera.

Eterno vivir

Te aprecio porque te aprecio
porque eres parte de mi,
parte de toda parte
nada es el mundo sin ti.

Aunque esto no lo entiendas
yo lo entiendo por ti
ahora y después de ahora
y hasta después de morir.

Cuando no haya diferencias
será el eterno vivir.

¿Qué te puedo regalar?

Cariño, cariño mío
¿qué te puedo regalar
que valga más que el cariño
que te tiene este chaval?.

Sueño despierto contigo,
de noche suelo volar.
Cuando no estás a mi lado
soy un barco sin su mar.

Me faltan los aparejos,
el timón para girar,
y la proa se me parte,
eres mi cariño y mi mar.

Pensar mañanero

Se alegran hasta la piedras
de mi pensar mañanero,
de mi guerra sin cuartel
buscando un amor sincero.

Buscando el amor perdido,
el amor de los consuelos.
Ese amor que no se esconde
y hasta nace en el suelo.

Donde los hombres lo pisan
como si estuvieran ciegos,
sin entender que en la hierba
está el amor de los cielos.

Están las leyes de Dios,
está lo blanco y lo negro.
Está lo bueno y lo malo
y ese error traicionero.

Ese error que tanto duele
porque no tiene remedio.
Porque la flor que se pisa
no perfuma más el suelo.