Necesidad de amar

Al sol que vieron mis padres,
al sol que me vio crecer,
que me calienta y me alumbra
para amar y querer.

Y a otro sol más pequeñito
que es el sol de mi mujer,
que alumbra mis pensamientos
y me da calor también.

Yo la necesito tanto
como el pan para comer,
como el agua cristalina
cuando tengo mucha sed.

A mi amor

Siempre tuve la manía
de quererte más y más,
y en mi alma la alegría
de llevarte en mi cantar.

De llevar dentro de mi
el amor que tu me das,
el amor que va creciendo
cada vez un poco más.

Cuando me alejo de ti
llevo en el pecho un altar,
llevo en los labios tu nombre
y en mi voz este cantar:

Cariño, cariño mío
no puedo alejarme más,
porque tengo la manía
de quererte más y más.

Porque tu eres vida mía
eres mi fuente y mi mar,
eres mi luz y mi cielo
eres mi vino y mi pan.

Tú eres sangre de mis venas
yo soy río y tu mar.

Declaración

Eres niña muy hermosa,
si quieres ser mi rosa
yo sería tu mariposa
aunque sé, que suena mal.

Me posaría entre tus hojas
y dejaría de volar,
para ser tu jardinero
y ser también tu rosal,
ofrecerte el mundo entero
y poderte acariciar.

Lo mismo que tu pañuelo
cuando tienes que llorar,
quiero mojarme el primero
y no dejar que en el suelo,
caigan perlas de la mar
de tus ojos de luceros,
que alumbran mi oscuridad
lo mismo que el sol del Cielo.

El dolor de amor

No hay sufrimiento mas grande
que el padecer por amor,
ni tesoro mas hermoso
ni nada que sea mejor.

Es actitud interminable
es pura gracia de Dios,
pocos pueden comprenderlo
pocos le dan su valor,
siendo vida de la vida
siendo alegría y dolor.

Pasa desapercibido
como si fuera una flor,
mientras se conserva hermosa
la tienen en su jarrón,
y cuando ya se marchita
la olvidan en un rincón,
sin reparar que su muerte
es semilla de otra flor.

Muro de silencio

Entre tu vida y la mía
hay un muro de silencio,
de ortigas y madreselvas
de cal, de piedra y cemento,
que no lo puedo escalar
ni aunque yo fuera viento.
Me siento tan confundido
ese muro es mi tormento.

Tu, estás casada con otro
y yo, te sigo queriendo,
eres sangre de mis venas
eres mi vida y mi aliento.

Un día jugando tu niño
vi que le diste un beso,
y cuando lo dejaste solo,
como un ladrón en acecho,
alcé tu niño del suelo
y en su cara de amapola
robó mi boca tu beso.

Cuando a solas yo me encuentro
acaricio tu pañuelo,
y me dá la sensación
que estoy tocando tu cuerpo.

Locura desesperada
soy un velero sin viento,
soy como un río sin agua.
yo, soy un hombre sediento.