por ad-mrob | Dic 14, 2019 | Envidia
Hermano ¿por qué me envidias
sin motivo ni razón?
¿acaso Dios te ha negado
que tu hagas lo que hago yo?.
No consientas ser tentado.
Hermano, siembra el amor,
y estarás siempre encantado
de tu bendita labor,
y serás multiplicado
como el trigo y el arroz.
No siembres hermano envidia
que cosecharás dolor,
y habrá que segar espinas
en el campo del horror.
por ad-mrob | Dic 14, 2019 | Envidia
Envidia de la semilla
que siempre tuvo a la flor,
es la misma que tiene
el barro al constructor.
Principio de la mentira
que va engendrando el dolor,
que toda semilla tiene
por envidiar a su flor.
No te conformas semilla
siendo vínculo de amor,
que vas sembrando la envidia
la mentira y el dolor.
Por no aceptar que tu eres
la semilla de la flor,
de una de las maravillas
del Supremo Constructor.
por ad-mrob | Dic 14, 2019 | A la naturaleza
He aprendido en la vida
que la materia es perfecta,
que su ley es divina
y nadie podrá vencerla.
Que está siempre a la vista
para aquel que quiera verla,
encerrando en su interior
dulzura, amor y guerra.
El hombre observador
aprende cosas de ella,
todo el que la trate bien
tendrá el bien por respuesta.
por ad-mrob | Dic 14, 2019 | A la naturaleza
Soy como roca arrancada
de las minas del amor,
nadie frotó mi corteza
para mirar mi interior,
si estoy hecho de barro
o de un material mejor.
He rodado por la vida
sin exhibir mi interior,
me alegro porque conservo
la envoltura que tocaron,
las manos que me arrancaron
de las canteras de Dios.
Quiero seguir escondido
en mi corteza exterior,
yo no quiero ser pulido
porque brille mi interior.
Yo sé que el amor,
siempre estuvo reñido
con la codicia del brillo
que se convierte en valor,
el valor en precipicio
y el precipicio en horror.
por ad-mrob | Dic 14, 2019 | A la naturaleza
Tres cosas tienen la tierra
que no se utilizan bien:
el aire que respiramos,
el agua para beber
y el calor que tenemos
que es placer amor y fe.
Fuentes de vida eterna
precisas para nacer,
precisas para vivir
para andar y correr.
Todo es regalo del cielo
del espíritu del bien,
que nos dió la libertad
para amar y querer,
al mundo en general
dando los frutos del bien.