Defensa del legado

Quien no defiende el derecho
y el deber que Dios le ha dado,
nunca tendrá libertad
y siempre estará esclavizado.

Todo ser tiene derecho
a disfrutar del legado,
si defiende y si respeta
la ley que Dios ha dejado.

La ley está grabada
en todo cuanto ha creado,
defendiendo así el derecho
y el deber que Dios le ha dado.
¿Que espera el sembrador
que no defiende el sembrado
del cardo y la cizaña
y deja que sea pisado?.

¿Que venga un ángel del Cielo
a cuidar de sus sembrados?.

Pues eso, no lo verá
por vago y desgraciado,
y por no haber defendido
el deber encomendado;
no podrá tener cosecha
ni disfrutar del legado.

Yo soy

Soy como arbusto que nace
en medio de un matorral,
soy como gota de agua
que cae en medio del mar.

Soy una parte del todo
que no para de cambiar,
soy alegría y tristeza
entre luz y oscuridad,
el amor es mi refugio
en este mundo infernal.

Soy como un niño de pecho
aunque juegue a ser papá,
cuando me encuentro afligido
me escondo para llorar,
yo nací siendo un niño
quiero morir siendo igual.

Deseo

Quisiera ser como el aire
sin alas para volar,
lo mismo que el pensamiento
que surca tierras y mar.

Sin fronteras ni ataduras
que me puedan sujetar,
ni cerrojos ni cadenas
ni muros por escalar,
solo quiero obedecer
a mi Padre Celestial.

Desobediencia

Desobediencia en cadena
al mandato del señor,
el mismo hombre se daña
con su infame decisión,
de su codicia ciega
de esa maldición,
que nos conduce a la muerte
y nos conduce al dolor,
por desobedecer las leyes
del mismo que nos creó.

El león herido

He aquí un león herido
que se arrastra con nobleza,
para alcanzar su guarida
sin perseguir a su presa.

Ya no hace galanterías
de su poder y destreza,
ya se encuentra agazapado
al pie de una encina vieja.
Esperando resignado
que sane su herida abierta.
Soñando con el pasado
recordando su grandeza.

Envidia a los pajaritos
que vuelan por su cabeza,
cuando le vino una idea
y se arregla la melena,
corno ya cazar no puedo
entonces me haré poeta.

Recitaré mis versos
para que el bosque entienda,
que aunque el león esté herido
es el rey de la selva.