El bien y el mal

Voy a escribir un verso
que habla del bien y del mal.
Dios nos dejó respuestas
y nos dio la libertad,
aunque existen miles de ellas,
de una sola tratará.

Es el agua con el fuego
igual que el bien con el mal,
es señal muy evidente
que no se sabe apreciar,
aunque siempre esté latente
para poder rectificar.

Fíjense en su naturaleza
y en su forma de actuar,
si el agua cae en el fuego
a éste lo apagará;
aunque alguna de esta agua
evaporada se verá,
y elevada por el viento
depurada volverá.

Es la gracia divina
que no se extingue jamás,
el fuego se queda negro
y el agua aún brilla más.

En la vida de los hombres
estas cosas son igual,
unas son fuego terrible,
otras aguas que se van,
otras el agua dispuesta
a enfrentarse con el mal;
el que muere en el intento
no está muerto, brilla más
y el fuego que haya apagado
este negro quedará.

Invito al mundo entero
y a las aguas que se van,
que juntos todos sin miedo
apaguemos de una vez el mal,
que para siempre brillemos
sin subir y sin bajar.

Ruina

La ruina llama a las puertas
con los juegos del azar,
es una de las cadenas
que arruinan la humanidad.

Los que mandan la promueven
para enriquecerse más,
acosta de los inocentes
que no quieren trabajar.

Cuando se quedan sin nada
cogen la senda del mal,
pierden toda la vergüenza
y no dicen la verdad;
son un peligro latente
en toda la sociedad.

La familia es la primera
que intentan perjudicar,
si tienen niños pequeños,
¡vaya ejemplo que les dan!.

Se enrolan en la bebida,
se drogan para olvidar,
y se inician en el robo
en atracos y demás.

Están a un paso del crimen,
del suicidio personal;
este es el fruto del juego,
es la semilla del mal.

El que la haya sembrado,
es un Judas nada más,
con su conciencia manchada,
en la horca se verá.
Porque la cadena gira
y no para de girar.

Gracias Padre

Quiero dar al Padre gracias
porque del mal me libró,
y puso en mi la semilla
que germinó en el amor.

Es el tesoro que quiero,
no tendré nada mejor,
pido a Dios que crezca mucho
en todo mi alrededor.

Que se pierda toda envidia
y que no exista el dolor,
porque el Padre quiere eso
para el mundo que creó,
y que se fundan los malos
en el horno del amor.

Liberado

Gracias te doy, Señor,
porque del mal me has liberado.
Nunca tuve poder
ni dinero demasiado;
con estos dos elementos
siempre el hombre fue engañado,
y, olvidándose de ti,
se hizo él mismo un desgraciado.

El poder está en el demonio
y en el dinero su criado,
cuando se juntan los dos
pobre del que esté a su lado.

Ley de Dios

La ley de Dios está escrita
en todo lo natural,
con una raya muy fina
separando el bien del mal.

El bien es muy poderoso
porque Dios está con él;,
es un camino muy recto
que nadie puede torcer.

El mal está limitado
y rechazado por Dios;
por eso va disfrazado
para engañarnos mejor.

Se viste de ángel bueno;
dice que es libertador,
cuando nos tiene en sus redes
goza con nuestro dolor.
Hay que ser más cautelosos
y rechazar la tentación.