Sol redondito

Sol eterno y redondito
que alumbras mi caminar,
¿quién te hizo tan calentíto,
que no te puedo mirar,
y ver lo que tienes dentro
de tu bola de cristal?.

A veces calientas tanto,
que puedes hacerme mal;
no me quemes, solecito,
porque tendría que llorar;
tú caliéntame un poquito
y ahuyenta mi oscuridad.

Lágrimas y suspiros

Yo soy piedra de un camino:
con lágrimas y suspiros
he de rodar y rodar,
voy grabando en mi destino
huellas que se han de borrar.

Como escritura en el aire,
como surcos en la mar,
soy eslabón de cadena,
soy movido sin cesar,
por una fuerza divina,
que me ha de transformar.

Lo mismo que a la semilla
que muere para empezar,
el día que yo nací
fui principio de un final.

Voy a escribir un verso

Voy a escribir en verso
la manera de mi ser.
Soy sensible como el viento,
temeroso en proceder,
mi corazón ama tanto
como la tierra a mis pies.

Yo tengo mis pensamientos,
yo tengo errores también,
yo también soy humano,
yo soy de barro también.

Quisiera ser como el aire,
rocío de amanecer,
como la lluvia que cae,
como la nieve en la mies.

Quisiera regar la tierra,
quisiera dar de beber,
quisiera ser como el mar,
como sus olas correr;
quiero ser oscuridad
yo quiero ser luz también;
a veces yo quiero tanto,
que quiero ser y no ser.

No es mi mano

Mi mano no es la que escribe,
lo hace mi corazón.
Va grabando lo que siente
por tanta falta de amor,
y me duele intensamente
que haya tanta incomprensión,
sin que repare la gente
en las cosas de valor.

Bueno es que el grano caiga
donde haya buena labor,
porque en la tierra baldía
se entristece el sembrador;
pero Dios lo está mirando
y le dice suavemente
¡adelante, sembrador!.

Yo soy piedra

Yo soy piedra de un camino;
me quejo de mi destino,
que me tocó por azar.
Voy a gritar a mi signo
que estoy harta de rodar,
de que me den puntapiés
y me escupan al pasar.

Hombres sin corazón,
¿es que no tenéis piedad?.
¿No veis que me estáis pisando?.
¿No veis que no puedo hablar?.

¡Ojalá! que venga un perro
a morderos de verdad,
a ver si en ese momento
me pusierais a volar,
y salir de este camino.
Y que se acabe el destino
que me tocó por azar.