BLog

Want to Learn About Marketing?

Ruina

La ruina llama a las puertas
con los juegos del azar,
es una de las cadenas
que arruinan la humanidad.

Los que mandan la promueven
para enriquecerse más,
acosta de los inocentes
que no quieren trabajar.

Cuando se quedan sin nada
cogen la senda del mal,
pierden toda la vergüenza
y no dicen la verdad;
son un peligro latente
en toda la sociedad.

La familia es la primera
que intentan perjudicar,
si tienen niños pequeños,
¡vaya ejemplo que les dan!.

Se enrolan en la bebida,
se drogan para olvidar,
y se inician en el robo
en atracos y demás.

Están a un paso del crimen,
del suicidio personal;
este es el fruto del juego,
es la semilla del mal.

El que la haya sembrado,
es un Judas nada más,
con su conciencia manchada,
en la horca se verá.
Porque la cadena gira
y no para de girar.

Gracias Padre

Quiero dar al Padre gracias
porque del mal me libró,
y puso en mi la semilla
que germinó en el amor.

Es el tesoro que quiero,
no tendré nada mejor,
pido a Dios que crezca mucho
en todo mi alrededor.

Que se pierda toda envidia
y que no exista el dolor,
porque el Padre quiere eso
para el mundo que creó,
y que se fundan los malos
en el horno del amor.

Liberado

Gracias te doy, Señor,
porque del mal me has liberado.
Nunca tuve poder
ni dinero demasiado;
con estos dos elementos
siempre el hombre fue engañado,
y, olvidándose de ti,
se hizo él mismo un desgraciado.

El poder está en el demonio
y en el dinero su criado,
cuando se juntan los dos
pobre del que esté a su lado.

Ley de Dios

La ley de Dios está escrita
en todo lo natural,
con una raya muy fina
separando el bien del mal.

El bien es muy poderoso
porque Dios está con él;,
es un camino muy recto
que nadie puede torcer.

El mal está limitado
y rechazado por Dios;
por eso va disfrazado
para engañarnos mejor.

Se viste de ángel bueno;
dice que es libertador,
cuando nos tiene en sus redes
goza con nuestro dolor.
Hay que ser más cautelosos
y rechazar la tentación.

Ambición del más

En toda la historia el hombre
siempre se dejó engañar,
por la actuación del demonio
que siempre utiliza el más.

Para arruinar este mundo
y no tener nunca paz;
pido a Dios que nos libere
de esa ambición del más.

El que no quiere ver

No hay ciego que sea tan ciego
que aquel que no quiere ver;
la ley de Dios es sencilla
y tan buena como Él,
pero el hombre la transforma
no haciendo las cosas bien;
¿es tan difícil la ley
para saber y entender,
que, aunque la fe sea buena,
si siembras en un camino
nunca nos podrá dar cien?.

Si das uno, Dios da ciento,
está escrito y es muy cierto;
quien no lo quiere entender
y lo interpreta al revés,
nos está dando a entender
que lo que quiere es comer
sin nada que hacer
ni por nadie, ni por él;
¿quién se encuentra excluido
de dar el uno por el cien?.

Pues no es bueno que el hombre
por no querer trabajar,
quiera vivir del cuento
a costa de los demás.

Let’s Get Started

Ready To Make a Real Change? Let’s Build this Thing Together!