Al liceo

Liceo de Barcelona
tu conoces el complot,
sabes bien quien te ha quemado
por embolsarse un «pastón».

Construyéndote de nuevo
se forrarán un montón,
con las pieles ya maltrechas
de todo trabajador.

Porque siempre paga el mismo
los platos que otro rompió,
todo el que tiene dos pieles
es porque a otro desolló.

Sin tener piedad ninguna
sin motivo ni razón,
tan sólo por ser más débil
el cordero que el pastor.

Solución

A todos los españoles
que buscan la solución,
por la falta de trabajo
de toda la población.

Pues la cosa es bien sencilla
aflojar el cinturón,
cobrando menos impuestos
España estaría mejor.

funcionaría la cadena
que nos da la producción,
aumentaría el trabajo
y aumentaría la ilusión.

En la abundancia de aumento
reinaría el buen humor,
derritiéndose la envidia
como la nieve en el Sol,
porque sólo la abundancia
puede tener ese don.

Rey de la carretera

Soy alcalde de ciudad
y rey de la carretera,
soy el dueño del asfalto
de bordillos y de aceras.

Todo el osado que pise
que prepare la cartera,
para eso tengo mis guardias
armados como las fieras.

Al servicio ciudadano
para aligerar carteras,
para eso soy «el alcalde
y rey de la carretera».

Soy sembrador del asfalto
y cosecho en las carteras,
para aquel que se resista
están dispuestos mis fieras,
al servicio ciudadano
para aligerar carteras.

Soy el dueño del asfalto
de bordillos y de aceras,
tormento del conductor
y desahogo de carteras,
para eso fui elegido
«el rey de la carretera».

Condena al dinero

Si yo tuviera en la tierra
el poder de gobernar,
condenaría el dinero
en bien de la humanidad.

La moneda de cambio
serían las dosis de amar,
resolviendo un gran problema
que tiene la sociedad.

Con el maldito dinero
y ese interés material,
que va arrastrando a los hombres
por el camino del mal.

Mal sembrador

Las semillas y los hombres
tienen la misma misión,
echar raíces en la tierra
y al aire tallos, hojas y flor.

Lo que pasa en las semillas
no es en el hombre una excepción
cuando mueren por asfixia
por una aglomeración.

La culpa es del gobernante
de ese mal sembrador,
que se ahogan sus semillas
por no hacer bien su labor,
en los campos que nacieron
hombres, semillas y flor.

Advertencia al pastor

Mandantes del mundo entero
os habla un corazón,
que ama como el primero
y sufre con su dolor.

Si Dios os dio inteligencia
para sembrar el amor,
¿Qué ha pasado en vuestros campos
para que nazca el dolor?.

Fuisteis todos elegidos
cada uno en su nación,
por vuestros propios hermanos
por voluntad del Señor.

Sí, para guiar al pueblo
no, para vivir mejor
que el rebaño confiado
del que os hicieron pastor.